Cada genética de cannabis lleva una firma química — un equilibrio de cannabinoides que ayuda a definir qué es la línea. Tres nombres aparecen con más frecuencia: THC, CBD y CBG. Entenderlos como marcadores genéticos, y no como palabras de moda, es parte de leer una variedad con honestidad.
Las moléculas, en breve
Los cannabinoides son compuestos que la planta produce en sus tricomas. El CBG suele llamarse su precursor — la molécula madre a partir de la cual se forman los demás a medida que la planta madura. El THC y el CBD se desarrollan por vías enzimáticas distintas, y cuál domina lo determina en gran medida la genética.
Por qué el ratio es un marcador genético
El ratio de cannabinoides de una línea — dominante en THC, en CBD, o rica en CBG — es un quimiotipo hereditario. Es uno de los rasgos que un criador estabiliza, para que una variedad exprese el mismo equilibrio generación tras generación. En nuestras fichas verás estas cifras precisamente porque forman parte de la identidad de una línea, junto a su perfil terpénico.
El marco suizo
El contexto importa: las genéticas suizas se desarrollan dentro de un marco legal que mantiene el THC bajo. Esa restricción ha convertido a las líneas orientadas a CBD y CBG en un verdadero campo de trabajo — quimiotipos seleccionados y estabilizados por sus propios méritos, no como un añadido. Es una de las razones por las que la procedencia y la documentación están en el centro de nuestra colección patrimonial.
- Dominante THC: el perfil clásico de muchas líneas patrimoniales.
- Dominante CBD: un quimiotipo distinto, estabilizado por derecho propio.
- Rica en CBG: más rara, apreciada por los coleccionistas por su escasez.
Compara los perfiles de nuestras genéticas en el catálogo, o sigue cómo recorren las familias en el mapa de linaje.