Pregunta qué separa a dos genéticas de cannabis y te hablarán de aroma o de estructura. Pero hay una división más fundamental, escrita en el reloj de la planta: ¿florece según un ciclo de luz o según su propio temporizador interno? Esa es la diferencia entre las líneas fotoperiódicas y autoflorecientes.
Genéticas fotoperiódicas
Una planta fotoperiódica florece en respuesta a la luz — más concretamente, a las noches más largas. En exterior, el acortamiento de los días desencadena el cambio; la planta sigue la estación. Es el comportamiento clásico de la mayoría de las genéticas patrimoniales, y da al criador un control fino sobre el momento y la duración de la floración.
Genéticas autoflorecientes
Una línea autofloreciente florece según la edad en lugar de la luz, entrando en floración tras un número fijo de semanas, sea cual sea el ciclo. Este rasgo se remonta a Cannabis ruderalis, una subespecie nórdica resistente adaptada a veranos cortos y luminosos. Cruzada en líneas modernas, produce genéticas que funcionan con su propio reloj.
Qué significa para una línea
Ninguna es superior — son herramientas distintas. Las líneas fotoperiódicas premian la paciencia y el control; las autoflorecientes cambian parte de ese control por independencia del ciclo de luz. El rasgo es hereditario, y estabilizarlo limpiamente en una línea exige la misma selección cuidadosa que cualquier otro rasgo estabilizado.
- Fotoperiodo: florece según la luz; guiada por la estación; comportamiento patrimonial clásico.
- Autofloración: florece según la edad; herencia ruderalis; independiente del ciclo de luz.
Descubre cómo se clasifican nuestras genéticas en el catálogo, o sigue su ascendencia en el mapa de linaje.